Mi amigo el señor árbitro

Así se le quedó la cara a Daniel Olivera por un gol. Por un gol que no fue pero fue. Es decir no valía pero lo cobraron. El domingo último jugaron en el nuevo Gasómetro San Lorenzo y Colón, ambos arrastrando realidades horribles. El local ganaba uno a cero con un gol de carambola de Kalinski hasta que en el segundo tiempo un error del árbitro Diego Abal habilitó al Chino Garcé para empatar. El error puso de los nervios a jugadores, dirigentes e hinchas de San Lorenzo que lo "fueron a buscar" al árbitro al vestuario al grito de "horca para Abal", con algún insulto y/o cascotazo en el medio. El gol en fuera de juego de Colón le sirvió a los santafesinos para cosechar un puntito en medio de esta flojísima campaña que vienen haciendo y habilitó además a los de San Lorenzo para justificar el bajo rendimiento futbolístico, con frases como "Esto nos hunde", o "Acá hay mano negra", en lo que parece estar siendo un cómodo trampolín hacia la segunda categoría. Como si faltara algo hizo su aparición mediática un tal Daniel Olivera, socio y fanático del Cuervo, que en la fecha en cuestión había acertado todos los resultados del PRODE, menos el del partido que arbitró Abal, claro. Olivera, de 31 años, a una semana de contraer matrimonio, se vio privado de cobrar $ 164.000 por el gol mal adjudicado a Colón. Qué vas a hacer Daniel, el fulbo es así. Pronto, cuando se armen los solteros contra casados y juegues para estos últimos, agradecerás que el pito no lo maneje el árbitro internacional Diego Hernán Abal. ¡Próspero matrimonio maestro!



Es un sentimiento, que no puedo parar...

El fútbol y la música son pasiones que una vez cruzaron sus caminos. Desde la tribuna, unos segundos antes del ingreso de los jugadores de tu equipo podés cogotear y ver como alguien (que bien puede ser un empleado del club local, o un jugador de la reserva) desde la boca del tunel o de la manga inflable arenga mirando hacia la tribuna anunciando la inminente entrada de los protagonistas, ahí alguien en el seno de la parte más entusiasta de la hinchada da la orden y entonces en forma escalonada todo el público empieza a entonar: “Bicho, mi buen amigo, esta campaña volveremo a estar contigo...”

¿Cómo ser Diego Maradona?


¿Cómo ser Diego Maradona?
Maradona quiere ser el Arsene Wenger del Al Wasl
Seguimos intentando ser como el astro del fútbol mundial, naturalmente sin conseguirlo. Por su parte el Diego continúa queriendo ser más. No le basta con haber sido considerado por muchísimos especialistas como el mejor jugador de todos los tiempos, sin que nadie con certeza, ni en la prehistoria del fútbol ni en el inmediatizado fútbol de estos tiempos, pudiera arrebatarle la corona.